
Me vendieron "Strange Houses" de Uketsu como novela de terror japonés, pero que no era como nuestro terror.

A pesar de que siempre digo que no leo, o que solo leo libros de mis hijos, no es del todo cierto, lo que pasa es que voy más poco a poco, y me cuesta mucho más tiempo leerme un libro.
El otro día fui con cangrejito a una librería porque quería comprarse un libro. Al final, salimos de allí con cinco libros.