miércoles, 22 de abril de 2026

De tal palo, tal astilla

 

Dicen que de tal palo, tal astilla.

Los que pasáis por aquí de vez en cuando ya sabéis que tengo cierta afición a aporrear el teclado. Sí, hablo de esa famosa novela mía que se vende a la misma velocidad que las obras de la Sagrada Familia y que, con un poco de suerte, acabará siendo un éxito arrollador... en el mercadillo de mi barrio. El caso es que, aunque mi carrera literaria esté plagada de bloqueos creativos y de glorias puramente imaginarias, parece que la genética ha decidido hacer de las suyas, pero esta vez para bien.

Resulta que el gen de juntar letras ha mutado y se ha perfeccionado en la siguiente generación. La cosa empezó con Cangreteen. Allá por 4º de la ESO, hace un par de años, decidió (les obligaron) presentarse a un concurso de narrativa de su instituto y, para sorpresa de nadie (bueno, mía un poco, que soy padre y sufro por defecto), lo ganó. Lo hizo con un relato breve que rebosaba un ingenio y una soltura que ya me gustaría a mí tener cuando me siento a mirar el cursor parpadeante en la pantalla. Aquello fue un chute de orgullo tremendo, pero pensé que sería un caso aislado, un chispazo de brillantez adolescente entre partida y partida de la consola.

Pero me equivocaba.

El otro día llegó Cangrejito a casa con una sonrisa que no le cabía en la cara. Habían organizado un concurso de poesía entre todas las clases de 5º de su colegio y, agarraos fuerte: ha quedado primero. Primero. En poesía. Yo a su edad pensaba que rimar "camión" con "corazón" era la cúspide de la lírica moderna, y este niño se me vuelve Bécquer de la noche a la mañana, con rima, métrica y un desparpajo que me dejó con la boca abierta.

A partir de ahí, pues qué os voy a contar: llevo días con el pecho inflado como un palomo y una tontería encima que no me la quita nadie. A veces uno se pasa la vida educando, repitiendo las mismas cosas mil veces, y esperando en secreto que a los hijos se les pegue algo bueno de ti, y resulta que las cosas pasan, sin más.

Yo, en mis cincuenta y pico, nunca he ganado absolutamente nada en esto de escribir, ni un mísero accésit en las fiestas del pueblo. Pero, sinceramente, sentarme en el sofá y ver que estos dos me superan por la derecha, sin poner el intermitente y siendo tan jóvenes, es mejor que ganar cualquier Premio Planeta. De tal palo, tal astilla, sí... pero con la madera mil veces mejorada.

20 comentarios:

  1. Dentro de poco al igual les da por tener un blog y...

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  2. He sido profesor muchos años estimulando la creatividad de mis alumnos. A veces a esa edad son capaces de escribir textos muy buenos, y yo hubiera querido que siguieran escribiendo, pero no suele darse esa circunstancia por más que yo lo haya perseguido. A ver tus hijos... Saludos.

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    1. Nunca se sabe. Al menos tienen una creatividad que yo no tuve o no mostré a su edad.

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  3. De todas maneras, se están suprimiendo los concursos literarios en los centros por la realidad de la Inteligencia Artificial que hace imposible verificar la autoría humana de los textos presentados. Una pena, ciertamente porque siempre había descubrimientos muy interesantes entre los muchachos.

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  4. Well done! You are a proud father for sure :-D

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  5. Quizás tendrías que contratarlo en el blog para que vaya afilando su pluma

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    1. No es mala esa, cuando yo esté en blanco lo pongo a él jejejeje

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  6. Es muy curioso cómo las artes van dando vuelta por la genética. De tal palo tal astilla, pero a veces va dando saltos por las ramas genealógicas.
    Yo de chico vivía dibujando. Mi sobrina de 6 años ahora es igual a mí en ese sentido, pero mi hija de 5 años dibuja un minuto y se aburre. Ahora bien, no sé cómo ni por qué le encanta subirse a un escenario o ser el alma de una reunión, le encanta la actuación, cosa a la que yo le tengo pánico escénico.

    Suerte con cangrejito, me alegra que sea de buena madera.

    Abrazos Cangrepapá

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    1. PD: por las dudas aclaro, tiene la misma cara que yo (no es hija del sodero, el lechero o el vecino). Y sí, la anoté en clases de teatro, vamos a incentivar esas ganas de escenario

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    2. Mi hermana es como tú, una gran artista, mi mujer y mis hijos también tienen mano, yo sin embargo soy nefasto, de hecho no me atrae.

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    3. Claro, hay que incentivarlos cuando tienen algo de interés.

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  7. Es que si hay buena base , se acaba notando. Sigue con ese pecho inflado que me da que te van a sorprender cada dia un poco mas.
    Un besazo!

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    1. Además así se nota menos la barriga jajajajaja Estoy seguro de que me seguirán sorprendiendo.

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  8. Voy a por la fregona, que has dejado esto lleno de babas. xD ¡Enhorabuena, Papacangrejo! Puedo imaginar muy bien esa satisfacción.

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  9. Pues el día que no tengas nada que publicar cuelgas los de ellos.

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