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martes, 9 de septiembre de 2025

lunes, 12 de abril de 2021

jueves, 8 de abril de 2021

Cosicas DIY

 

Estamos arreglando un rincón de nuestro terreno en plan jardín, y hemos pensado que ya que nos está quedando tan chulo, habría que disfrutarlo más.

jueves, 11 de mayo de 2017

Jugando a restaurar


Una de las pocas cosas que hicimos durante las vacaciones de semana santa, además de desconectar del todo, fue restaurar una bicicleta G.A.C de más de 30 años, que había abandonada en un rincón.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Pitas, Pitas, Pitas


La familia cangrejo parece que tiene una nueva distracción, al menos Cangrejito y yayocangrejo, que son los que están mano a mano construyendo un gallinero. Si, así es, un gallinero, así que supongo que dentro de poco habrá unas cuantas gallinicas correteando por su parcelita.
Hace tiempo que los escuché hablar de esto, pero con el paso de los días lo había olvidado, incluso cangrejito se había olvidado, así que cuando yayocangrejo le pidió ayuda para construirlo se puso super contento y salvo que no pueda llevarlo, quiere ir todas las tardes, sobretodo cuando estén las gallinas para recoger los huevos.
Lo cierto es que yo no soy "muy fan" de estos animalicos, tengo un mal recuerdo de cuando era pequeño, pero pequeño pequeño, pues todavía llevaba paquete. Recuerdo entrar al corral de unos vecinos y correr mientras el gallo iba picándome el pañal.
De momento me han dicho que no habrá gallo, pero me da igual, no me fío de ellas.


martes, 21 de mayo de 2013

Manos a la bici


Llevaba mucho tiempo viendo tirada esta bicicleta debajo de un montón de hojas y ramas, y siempre me había llamado la atención. Al parecer hace un muuucho tiempo que se la encontraron y la cogieron, quizás con la intención de arreglarla algún día, pero el tiempo había pasado y seguía en su rincón.
Paso tantas horas frente al ordenador que necesito hacer algo manual, algo que no tenga que ver con un monitor y conexión a internet. Así, que el otro día, al pasar junto al montón de ramas en la que se medio escondía, tomé la decisión de sacarla de allí e intentar restaurarla.
Algunos de vosotros, los que conocéis mi capacidad como manitas, os estaréis partiendo de risa, pero lo he decidido y voy a seguir adelante a pesar de todo.
De momento ya la he desmontado, pieza a pieza, aunque he contado con la ayuda de cangrecuñao, para algunas piezas que han sido realmente difíciles de sacar. En los próximos días, me dedicaré a lijar todo el óxido  y a limpiar otras piezas con gasolina. Porque me han recomendado que algunas piezas las sumerja en gasolina o en coca-cola que las dos sirven, creo que me decantaré por el refresco, tengo curiosidad por ver como limpia esas piezas, y de paso, igual se me van las ganas de beberla.
En fin, después a pintarla, reponer las piezas que no pueda recuperar y ... veremos que pasa después.
Mi intención no es restaurarla para que quede igual que nueva, yo ya sé que ahí no llego, pero por lo menos arreglarla y que cangrejito pueda usarla. Porque no sé si lo he dicho, pero es una bici pequeña, de niño.
Además, como quede medianamente bien, será la primera, pero no la última. pero primero mejor termino esta.
Lo cierto es que lo único que me preocupa un poco es que mientras recogía las piezas y las guardaba en bolsas, he visto una y no me acordaba de donde iba ni para que era ... pero siempre sobran piezas no?

martes, 11 de septiembre de 2012

Pues empezamos bien.

Después de disfrutar de estas merecidas vacaciones en un pequeño paraíso en mitad de ninguna parte, tras grandes aventuras, ha llegado la hora de volver a casa, al menos de momento. Contagiado por el espíritu del bricolaje que se han vivido estos últimos días. Yayocangrejo a desmontado un armario y ha hecho una puerta y mamacangreja ha restaurado unas sillas. 
Pues bien, ignorando los precedentes, el viernes pasado decidí que iba a reparar cuatro cosas que había que arreglar en casa. Cambiar  la alcachofa de la ducha, cambiar las gomas de la cisterna, sustituir la boya de la cisterna por otra nueva que no haga ruido y alguna que otra cosilla. Nada complicado como podéis ver, al menos eso creía yo.
Ayer lunes, me puse manos a la obra. Decidí que lo primero debía ser lo más fácil, por eso de ir cogiendo confianza y demostrarme a mi mismo que no soy tan manazas como pueda parecer. Desenrosqué la alcachofa a sustituir y coloque la nueva sin problemas. Hice algunas pruebas, para ver todas y cada una de las siete posiciones que ofrecía. Ensimismado en mi destreza y en las diferentes intensidades con las que salía el agua, no me percaté de que quizás eran demasiadas vueltas las que le estaba dando al grifo, porque de repente dejó de salir agua por los agujeros y empezó a salir por el resto de las partes del aparato.
La siguiente media hora, me la pasé girando la rosca de un lado para otro, buscando el sentido en el que aquello volviera a su posición inicial, pensando que se había desenroscado. Pero no, no hubo manera así que ahora tengo una alcachofa de ducha nueva que solo tiene una posición, la de inundación, porque cada vez que la encendemos sale agua en todas direcciones menos en la que debería.
Con mi autoestima un poco mermada, no mucho porque eso le puede pasar a cualquiera ¿no?. Esa misma tarde decidí cambiar el tirador de la cisterna. Hace unos años ya lo cambié y no paso nada, de modo, que esto iba a ser lo que cambiara las cosas.
Vacié la cisterna, cerré la llave del agua y empecé a desenroscar el tirador. Cuando me cansé de darle vueltas al cacharro ese y viendo que aquello no salía, decidí volver a dejarlo como estaba y consultar. ¿Creéis que podía?, pues tenéis razón, no podía. No hacía más que girar y girar en el otro sentido, para enroscar, pero aquello iba por su cuenta. Yo sudando, cabreado porque encima no íbamos a poder usar la cisterna y cangrejito repitiendo "papa, no lo vas a arreglar, ya verás, no lo vas a arreglar".
No se si por inspiración o por desesperación, pero al final, conseguí dejarlo como antes, seguía perdiendo agua, pero al menos se podía usar y no me lo he cargado.
En fin, para hoy me había propuesto cambiar el sistema de la boya, lo que corta el agua cuando se llena la cisterna, pero no sé que hacer, me lo estoy pensando, para esto hay que usar una llave inglesa, o dos.
Así que aquí me tenéis, intentando decidir si dejo que mi vena manitas siga aflorando, o por el contrario, o dejar que salga mi lado más precavido y dejar que lo haga otro, como cangrejito o mamacangreja.
Mientras me decido, os dejo este vídeo de nuestros nuevos amigos Pincho & Punchi, los gatitos que nos adoptaron este verano. Por cierto, ahora también aparece por allí el padre, un gato enorme, da hasta un poco de yuyu. Todo lo contrario que estos dos locuelos jejeje



P.D.: ¿Sabéis cual es el colmo de un blogger? ... tener más visitas cuando no escribe que cuando lo hace. Si es que lo que no me pase a mi.

lunes, 30 de enero de 2012

IKEA vs KINDER

Hoy Cangrejito se ha puesto malo. Tiene congestión y muchas legañas, la fiebre no muy alta, pero lo justo para que no vaya al cole. Hemos pasado todo el día en casa. No me ha dado faena ninguna, porque ha estado durmiendo o adormilado todo el tiempo, por la fiebre supongo. Luego por la tarde ha estado más activo y hemos estado jugando un montón de rato, con sus pitufos como siempre. Al volver Mamacangreja de trabajar yo me he ido a comprar algunas cosas y de paso, despejarme un poco. Estaba yo comprando tan tranquilo cuando se me ha ocurrido la idea de comprarle un huevo Kinder, para darle una alegría, al pobre. Tengo que decir que en casa, cuando alguno está malo, le llevamos las cosas que le gustan para animarle un poco (dulces, golosinas, cosas así).
Como era de esperar se le ha iluminado la cara cuando lo ha visto, por el regalo claro, porque a Cangrejito no le gusta el chocolate, a mi los kinder tampoco, así que los vamos guardando en la nevera. Mamacangreja se come alguno de vez en cuando, pero claro, nos da pena tirarlo y ahí están.
Una vez abierto el receptáculo amarillo que contiene el regalo, hemos empezado a sacar piezas (8 piezas, el papel de las instrucciones y otro blanco en varios idiomas). Me ha tocado mirar por lo menos tres veces las instrucciones de montaje del cacharro en cuestión y aún así me ha tocado rectificar.
Enseguida me he acordado de IKEA, con sus claras y precisas instrucciones de montaje EN SUECO!!!, y si no lo están da igual, porque a mi me parece que están en chino. Son expertos en meter mogollón de piezas en una caja mucho más pequeña, desafiando las leyes físicas conocidas (las de este planeta y las del mío), hacen unas instrucciones que no entiende nadie, y todo el mundo está loquito con ellos. En ese momento he pensado "¿serán empresas del mismo grupo?, hay demasiadas similitudes, vale la pena investigar..". Después de unos dos minutos mirando en internet he visto que no, la una es de Suecia y la otra de Italia de los de Ferrero.
Así que tras una ardua investigación he llegado a la conclusión de que si bien no pertenecen a los mismos dueños, seguro que se conocen y han contratado a los ingenieros en la misma universidad, una en la que una de las asignaturas es CCIILE, Cecile coloquialmente (Creating Coloring incomprehensible instructions look easy). Porque, o yo soy muy tonto o ellos van de listos.
Seguro que todos conocéis estas dos empresas y de lo que os estoy hablando, entonces, ¿quién creéis que ganaría en un combate cuerpo a cuerpo, los de IKEA o los de KINDER?.
Yo apuesto por los de IKEA, porque tienen a las suecas, y los de KINDER, bueno los de Kinder son italianos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Automontaje?

Seguro que pensabais que no había nada más difícil que montar un mueble de IKEA, pues si, si que lo hay... montar uno del Carrefour.
Hace un par de semanas compramos una mesa y una silla (ambas para montar) en carrefour, ya que nuestro viaje a Ikea se frustró. La cosa es que como cada vez tengo más encargos, no puedo estar en las condiciones que tenía para trabajar tantas horas. Que luego me duele la espalda y parezco "po zi". Con la silla no hubo ningún problema, pero la mesa ha sido otra historia. 
Para los que no estéis puestos en mis habilidades para el bricolaje os dejo este enlace, para que os hagáis una idea de cuan diestro soy a la hora de enfrentarme a cualquier chapuza con unas herramientas.
Pues bien, esta tarde, y ante la insegura mirada de mamacangreja he abierto la caja de la mesa, he sacado todas las piezas (incluso las que sobran, ya sabéis que siempre ponen piezas de más por si se pierde o rompe alguna). He cogido las instrucciones y las he mirado con atención. En ese momento he tenido un mal presentimiento. 
Lo que estaba claro era que el lumbreras que ha diseñado estas instrucciones  ha pensado que los que vamos a comprar estos muebles de "alta gama" tenemos unos amplios conocimientos de ingeniería, porque solo había que ver los dibujitos de las instrucciones. Los tornillos parecían todos iguales, con unas indicaciones sobre las medidas. Señores, ¿es necesario que nos hagan sacar un metro para saber quien es quien en ese amasijo de tuercas y tornillos?, ¿no podrían haber hecho los dibujos un poco más grandes para que no tuvieramos que descifrar los nombres de cada tornillo?.
Ante ese panorama, he hecho lo que hace cualquier profesional, he dejado que la intuición hiciera su trabajo. No os riáis, todos los que se dedican al bricolaje pasan de las instrucciones y usan su intuición y su análisis visual (a ojo) para elegir las herramientas y tornillos necesarios para el trabajo. Ahí estaba yo, con la madera que hace de mesa en el suelo, apretando los tornillos que con gran precisión había elegido, y había acertado, la cosa iba bien.
Después le ha llegado el turno a una pieza transversal que une las dos patas, así esta más firme, además de tapar por detrás la madera extraible para el teclado del ordenador. He puesto el primero, bien, el segundo, con el segundo he estado más de 10 minutos, las gotas de sudor descendían por mi cuerpo hasta caer por mis pies descalzos hasta el suelo, y si, han propiciado un pequeño resbalón sin consecuencias, pero he sido rápido de reflejos y he puesto unas camisetas que iban de camino a la lavadora. Después de acordarme de Carrefour (algún día les dedicaré una entrada), de los ingenieros y de los muertos de todos ellos, mamacangreja me ha hecho una pequeña apreciación :"es que creo que hay de dos tamaños". Como comprenderéis no había sacado el metro, ni lo iba a hacer, así que volví a hacer mi análisis visual, esta vez con todos los tornillos que quedaban, y en efecto, había una diferencia de unos 3 mm de mierda. Así que ahora solo faltaba saber cuales eran los que iban, desenrosco el primero, los comparo y a la marcha. Vuelvo a poner el primero, coloco el segundo, el tercero y el cuarto, no el cuarto no. He probado todos los putos tornillos que quedaban, los de los dos tamaños y ninguno era. No pasa nada, todo buen manitas sabe que si de cuatro tornillos pones tres la cosa esta bien fija, siempre se ponen de más. Además, faltaba colocar otro tablón transversal en la parte inferior que terminaría de darle estabilidad, suponiendo que entraran todos los tornillos claro.
Comienzo la colocación de esa balda y el primero entra, pero el resto no. Empiezo a sudar aún más, la mano me duele de darle vueltas al destornillador, cangrejito colocando tuercas en las ruedas giratorias de la mesa y haciéndolas girar, con lo que las tuercas salían disparadas.  Yo intentando contenerme, mamacangreja conteniendo a cangrejito para que parara. Probando uno a uno todos los tornillos y allí no hacía rosca ninguno, mi corazón cada vez más acelerado, "la meto en la caja y se la llevo, se la dejo allí tirada, me cago en los clavos de cristo...#!@&*", hasta que el último ha decidido entrar, bien, solo faltaban dos más, que también han tenido lo suyo, pero yo ya me había relajado un poco. Había tomado la determinación de no montar la bandeja extraible ni la estantería que lleva en la parte de atrás, al menos hoy, mañana... no mañana tampoco. ¿Véis como sobran piezas?.

sábado, 28 de agosto de 2010

QUEBRANTA REDES

En mi familia nunca hemos sido muy manitas. Por lo que yo recuerdo las únicas herramientas que teníamos en casa eran un par de destornilladores de diferentes tamaños, una llave inglesa oxidada y unos alicates, metidos en una caja mugrosa de madera. Tampoco tengo en mi memoria momento alguno en el que mi padre o mi madre, trataran de hacer alguna chapuza doméstica.

Sí que recuerdo que cuando se rompía algo o había que arreglar algo mi padre siempre decía: “llama a fulanito”. Por lo que las herramientas aquellas no eran más que un recurso, una herramienta psicológica, que les hiciera pensar que estaban preparados para realizar alguna operación de emergencia. 

Habiendo crecido en un hogar así, no es de extrañar que en mi casa tampoco haya habido herramientas hasta hace unos 4 años, y como no la culpa es de IKEA. Soy un adicto a IKEA, menos mal que no lo tenemos cerca. Tenemos algunos muebles de allí y hay que montarlos, de modo que en una de las veces que fuimos compramos una pequeña caja de herramientas (un martillo, unos alicates y un destornillador con el extremo hueco en el que pones la punta que necesitas).Vamos, como en casa de mis padres pero más chulas, que son de IKEA.

De modo, que mi experiencia como manitas se limita al montaje de algún mueble de la susodicha cadena, a la colocación de las lámparas del pasillo (también de IKEA), con las que no tuve problemas porque use los mismos enganches que tenían las anteriores y conté con la inestimable ayuda de mi mujer. Ella es más metódica, lo planifica todo, se lee las instrucciones de montaje, etc. Yo soy más como un toro, me ponen la tarea delante y me tiro de cabeza sin importar las consecuencias.

Ayer viernes 27 de agosto, mientras paseábamos con cangrejito pensamos que estaría bien poder llevar el cable de red a la habitación y así poder conectarme desde allí por las noches. Como el cable de Z (suministrador de internet) entra por nuestra habitación y pasa al comedor por un agujero, tuve la brillante idea de aprovecharlo para pasar el cable de red. La idea era buena, pero la planificación fue nefasta. 

Cuando llegamos a casa cogí las herramientas (destornillador con la punta más gorda y martillo) y me dispuse a hacer mi primera reforma en casa, pequeña pero reforma. Bueno, pequeña era como tenía que ser, ahora arreglar el resultado de mi osadía es otro cantar.
Yo: Ves a la habitación y dime si salta la pintura. –introduzco el destornillador y empiezo a dar martillazos. PIM, PAM, PIN, PAM- ¿ves algo?.
Ella: No
Continuo dándole martillazos al destornillador.
Ella: Para, para.
Voy a la habitación.
Yo: ¿Qué pasa?.
Ella: Mira es que parece que la pintura salte por otro sitio, en lugar de por donde pasa el cable.
Yo: No puede ser. Lo observo y gracias a mi instinto y experiencia en estas lindes – No sé. Debe ser que al moverse el cable tira de la pintura. Voy a darle un poco más.
Ella: Ves con cuidado. Oye ¿no has puesto ninguna punta en el destornillador?
Yo: Sí claro, la más gorda. – Ella tenía razón, no estaba puesta, se me había quedado dentro del agujero. – no pasa nada, le daré con otra cosa.
Cojo una de esas llaves de montaje en L bastante gorda, la meto en el agujero y PIM, PIM, PIM, PAM.
Ella: Para, para que te cargas la pared.
Yo: Joder!, ¿he sido yo?. Mira la punta del destornillador.
Recuperé la punta perdida, pero salté la pintura, un poco del lucido de la pared y rompí un trozo de ladrillo. Pero bueno, si conseguimos nuestro objetivo esto es lo de menos. Así que me vuelvo al comedor para intentar pasar el cable de red.

Yo: Mierda.
Ella: ¿Qué pasa?
Yo: Que el cable no pasa, bueno el cable si, lo que no pasa es la clavija. Bueno no pasa nada. Si desenchufamos el de Z (suministrador de internet), lo pasamos a este lado, paso el de red y luego lo volvemos a conectar no hay problema.
Ella: No hagas nada más, déjalo así, que creo que ya no importa. Ven.
Yo: Joder. Vaya cagada. 
 En efecto, ya daba igual. Había partido el cable de fibra óptica. No del todo, pero lo suficiente para no tener señal, y además viernes 27 de agosto a las 19:30 horas. Eso son, al menos, 2 o 3 días sin conexión.
Llamo al servicio de atención al cliente y un mensaje grabado me dice que hay una avería general en la zona que afecta al suministro de internet.
Ella: ¿Crees que es culpa nuestra?
Yo: No, este cable es solo para casa.
Ella: ¿Seguro?, vuelve a llamar.
Llamo de nuevo para asegurarme así que esperaré a que me atienda una persona.
X: Buenas tardes, le atiende X en que puedo ayudarle.
Yo: Verás, es que estábamos haciendo un pequeño arreglo y …… y me gustaría que me confirmaras si no tengo conexión por una avería general o por mi cable.
X: Un momento señor, que hago unas comprobaciones.
Dos minutos después.
X: disculpe Sr. Cangrejo le puedo confirmar que en su zona se están realizando unas obras de mejora pero que no deben afectar a su señal.
Yo: Osea que es mi cable.
X: Nuestros operarios no han interrumpido el servicio Sr. Tome nota del número de incidencia y pasamos nota a nuestro servicio técnico. ¿Puedo ayudarle en algo más?
Yo: No, gracias.
Ya estaba claro, nos quedábamos sin internet, mínimo hasta el lunes, pero siendo agosto y España, puede que sea más tiempo. Menos mal que el miércoles ya es uno de septiembre y que mi mujer ya había terminado y enviado la faena que tenía pendiente.
Así que después de acostar al pequecangrejo me voy a la habitación con el ordenador, al menos, tenía tiempo para escribir sobre los hechos, y algún día subirlo al blog. De pronto veo que hay señales disponibles, ya lo había intentado en otras ocasiones y siempre pide contraseña, pero…
Aparecían diez redes, intenté cinco y nada, pero a la sexta, ¡sorpresa!, no estaba protegida y pude conectarme. Ahora tenía conexión, un agujero en la pared y mi cable de fibra óptica partido.
¡QUE TRISTE!